jueves, 11 de marzo de 2010

Lucía Rivadeneyra


Lucía Rivadeneyra ®Borzelli Photography

®Borzelli Photography

Eduardo Langagne, Eduardo Mosches, XX, José Ángel Leyva y Lucía Rivadeneyra. En la terraza del Palacio de Bellas Artes, DF, México. ®Borzelli Photography

De abajo hacia arriba y de izq. a derecha: la colombiana Lucía Estrada, María L Martínez Passarge, la española Amalia Batista, Lucía Rivadeneyra; siguiente fila: Verónica Loera, Enzia Verduchi, Alejandra Atala, Carmina Estrada (editora de Punto de Partida); atrás Mireya Vargas y la poeta Grissel Gómez. Sesión fotográfica de la revista La otra, que dirige el poeta José Ángel Leyva, Casa Lamm, DF, México. ®Borzelli Photography



Poema Credo, del libro En cada cicatriz cabe la vida. Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa 1998. ®Borzelli Photography

Lucía Rivadeneyra*

Credo

el incendio empieza

cuando untado de palabras

te dejas venir

hacia mi cuerpo

palpas gimes sueñas

sólo entonces

creo en la

única

firmeza de tu vida

después

llegan los bomberos

* En cada cicatriz cabe la vida. Ediciones Casa Juan Pablos, Instituto Michoacano de Cultura, Instituto Municipal de Cultura de Torreón. México, 1999. 89 pp.

Fotografías: Pascual Borzelli Iglesias para abartraba
Diseño y edición: Miguel Borzelli Arenas

lunes, 8 de marzo de 2010

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer


Después de su participación en el Maratón de lectura, en el Centro de Lectura Condesa, las escritoras, de izquierda a derecha: Alma Velasco, lectora invitada, Margo Glantz, Mónica Lavín, Josefina Estrada, Myriam Moscona, Lucía Rivadeneyra, Marianne Toussaint y Ángeles González Gamio. ®Borzelli Photography

Maratón de Lectura, Centro de Lectura Condesa, Distrito Federal
En el acto de celebración y conmemoración de las mujeres estuvieron, entre otras, Silvia Molina, Mónica Lavín, Margo Glantz, Alma Velasco, Myriam Moscona, Josefina Estrada, Lucía Rivadeneyra, Marianne Toussaint y Ángeles González Gamio, Norma Salazar, así como Alberto Chimal, Federico Campbell, Enrique González Rojo y Raúl Renán.
En el Centro de Lectura Condesa, de izquierda a derecha: Lucía Rivadeneyra, Josefina Estrada, Marianne Toussaint, y Alberto Chimal. ®Borzelli Photography

Margo Glantz ®Borzelli Photography

®Borzelli Photography
La lectura, se efectuó de forma espontánea y con la participación de los mencionados y de otras personas que asistieron a manifestar su interés y solidaridad, fue de textos de Sor Juan Inés de la Cruz, Rosario Castellanos, Nellie Campobello, Guadalupe Amor, Esther Seligson, Coral Bracho, Dolores Castro o Enriqueta Ochoa, entre varios.
Myriam Moscona ®Borzelli Photography

Josefina Estrada ®Borzelli Photography


Lucía Rivadeneyra ®Borzelli Photography


Marianne Toussaint ®Borzelli Photography


Alberto Chimal ®Borzelli Photography


Federico Campbell ®Borzelli Photography


®Borzelli Photography


Enrique González Rojo ®Borzelli Photography


Raúl Renán ®Borzelli Photography


Texto y fotografías: Pascual Borzelli Iglesias para abartraba

Edición: Oscar Alarcón

Diseño: Miguel Borzelli Arenas

jueves, 4 de marzo de 2010

Arnaldo Coen ingresa a la Academia de Artes

ARNALDO COEN

Nace el 10 de junio de 1940 en la Ciudad de México.

Comenzó a experimentar en el expresionismo abstracto. Su primera exposición individual, en 1963, presentó el expresionismo figurativo , y a partir de 1964 incursionó en el expresionismo fantástico.

En su desarrollo artístico comenzó a trabajar con pinturas objeto y con escultura, utilizando como tema principal el torso femenino con diferentes soportes; realizó :pintura sobre el cuerpo, Body-Art.

Además de la pintura ha realizado environments, escenografías y vestuarios para obras de teatro y danza.
Ha incursionado en trabajos interdisciplinarios con músicos y poetas como el homenaje a John Cage: Jaula con Mario Lavista, Mutaciones, Transmutaciones y con Francisco Serrano In-cubaciones, así como El cubo de los cambios, una versión del “I-Ching” y con Octavio Paz, Carta de Creencia.

Ha realizado una importante cantidad de exposiciones en diferentes ciudades de Europa, Estados Unidos, Latinoamérica, India y Japón.

En México ha expuesto en la Sala Nacional del Palacio de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno entre otros espacios.

Ha sido tutor de jóvenes creadores. Es Miembro de número de la Academia de las Artes y Miembro Titular del Seminario de Cultura Mexicana.

Su obra es acervo de diferentes museos: Museo de Arte Moderno, Museo Universitario de Arte Contemporáneo, MUAC, Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, Museo Alvar y Carmen Carrillo Gil, Museo de Arte de Tlaltelolco, Museum of Latin American Art California EUA, Museo de Arte de San Francisco, entre otros.

1967 Becario del Gobierno Francés.
1968 Miembro fundador del Salón Independiente.
1972 Realizó el proyecto Robarte el Arte, que se filmó en Documenta 5, Kassel, Alemania en co-creación con J. J. Gurrola y Gelsen Gas.
1977 a 1978, Vivió y realizó con un grupo de arquitectos un proyecto para la nueva capital de Tanzania, Dodoma.

Sobre su obra han escrito críticos, periodistas, escritores, arqueólogos, entre ellos:
OCTAVIO PAZ
“En la obra de Arnaldo Coen no reina el vegetal irregular, como en Baudelaire; sino la geometría: cubos, esferas, conos, sombras, poliedros.” ...No un paraíso natural, sino geométrico. Pero un paraíso invadido como por una liana funesta por el deseo. La mujer y su tropa de monstruos encantadores y terribles.”

RAQUEL TIBOL
“El arte onírico lo producen quienes tienen la capacidad de soñar despiertos. En tal sentido y por lo que muestra en su obra, Arnaldo Coen es un dotado. Como el Bosco, puede inventar criaturas monstruosas poseídas por pasiones intensamente humanas.”

TERESA DEL CONDE
"Arnaldo Coen se mueve entre un lirismo relajado y libre y un deseo de experimentación que le parecería opuesto, pero que vivifica con el contacto del fluir gozoso de formas y colores… ...antecede a todo el campo de lo virtual que también Coen retoma en no pocas de sus creaciones, abre lo ojos y penetra en el reflejo, igual que le sucedió al fugitivo que llegó a ser espectador y actor en la invención de Morel.

LOUIS PANABIERE
!Arnaldo Coen - Teseo no mata al monstruo minotauro sino que lo domestica con la caricia de la luz. Luz en el prisma, color que se identifica con la luz “Claridad que nada contiene y todo supone”.

JUAN ACHA
"…Su lirismo estimula y revela dominio cromático. Sus acordes cromáticos asemejan paisajes y son al mismo tiempo análogos a pentagramas. De tal suerte que al situarnos entre la semejanza y la analogía, nos da a escoger entre el pensamiento morfologista, y el funcionalista…"

SALVADOR ELIZONDO
"El silencio es la forma más alta de lo audible, propiedad exclusiva del ojo, tus cuadros parecen haber sido hechos para ser vistos, nada más: no para ser comentados. Has conseguido pasar la barrera; en mi apreciación, has traspuesto el umbral entre la crítica valorativa, efímera e histórica y la crítica imposible, conjetural y fantástica. Puedes dejar que tus cuadros sigan siendo eternamente lo que ya son. Su silencio los pone a salvo... Quiero hacerte el elogio de definir tu pintura: Pintura concreta, tal vez pintura pura, que no significa, QUE ES."

FEDERICO CAMPBELL
"Arnaldo Coen toma de Paul Cézanne y la experiencia postimpresionista de la fascinación por la geometría y los espacios prismáticos: los ambientes enrarecidos que se diluyen, se funden y se confunden, se ciernen y redisciernen. Pinta al objeto, pero también lo que sucede antes y después de este objeto en la atmósfera, en una suerte de temporalidad simultánea que asimila diferentes momentos en un mismo cuadro…..."

JOSEPHINE SILLER
"...A Arnaldo Coen le gusta realizar obras monumentales, trabajadas con una riqueza inigualable. La atmósfera, la geometría, la forma y el color logrados como sólo un maestro puede hacerlo. Algunas de estas piezas monumentales fueron pintadas para integrar tres grandes exposiciones: en el Museo de Arte moderno, en el Palacio de Bellas Artes y en la Galería Claude Lemand en París Francia…"

SINGRUN PAAS
"Formas orgánicas e inorgánicas aparecen y desaparecen como fantasmas, cambian sus identidades mutuamente dentro de los espacios construidos de color y tiempo. Un eroticísmo tierno y existencial, esta pintura sin los abismos del machismo y sin embargo viril, muy viril. Y tiene, y tiene más. Si se reflexiona más cosas tiene. Es un arte reflexionado en cuanto a sus componentes intelectuales y técnicos, es un arte espontáneo y centelleante e intrincado y complejo. Así lo veo desde Hamburgo. Sentada entre dos aguas, un río y un lago, en el punto donde se encuentran las orillas de ambos, en el firme suelo de la nada."

EDUARDO MATOS:
"¿Dónde empieza el silencio? Arnaldo nos da la respuesta: el silencio empieza donde se entretejen tiempo, espacio, forma y color. Sólo falta un ingrediente más que únicamente puede darnos el artista verdadero: genialidad. Si esto se logra, estamos entonces ante una auténtica obra que trasciende lo puramente anecdótico. Lindamos ya con lo infinito. Y esto es la obra de Arnaldo Coen: convivencia con lo más profundo del hombre, del hombre verdadero que se proyecta de mil maneras y que deja el infinito en el tiempo y en el espacio."

JUAN GARCIA PONCE
"…multiplicación continua inevitable, multiplicación que es también transformación, y, sobre todo, crecimiento. La pintura de Coen comunica de inmediato la sensación de un ámbito hirviente, en continuo movimiento, dentro del que los seres más extraños no sólo salen a la vida, nos hieren con su presencia, sino que también la ilustran con cada una de sus actitudes y con su existencia permiten encontrar al artista el sentido, su sentido, del color y el espacio. ...Ese continuo proceso de creación, transformación, destrucción, creación, se convierte en el alimento principal de la obra, que es a su vez creación, transformación, destrucción, creación mediante la realidad de las formas…"

Diseño y edición: Miguel Borzelli Arenas

Adiós, querido Carlos Montemayor

Decir que la muerte prematura de Carlos Montemayor me sorprendió, es poca cosa. Fue un impacto desconcertante. Hacía algunos meses estuvimos juntos y no percibí alguna enfermedad. Carlos no fue quejumbroso y era a cambio discreto. Aunque con rigor él perteneció a una generación debajo de la mía, la vida universitaria nos acercó hace más de 35 años, cuando fundaron la Universidad Autónoma Metropolitana. Carlos trabajó en el plantel de Azcapotzalco y yo en Xochimilco. Rumbos opuestos, sin embargo, pronto destacó como profesor universitario y lo nombraron director de Difusión Cultural de las entonces tres unidades. Su papel fue inolvidable, hasta hoy podemos encontrar huellas de su paso. En la UAM-A hizo relación estrecha con otros escritores de gran estatura: Bernardo Ruiz, Jorge Ruiz Dueñas, Sandro Cohen y Marco Antonio Campos (que estaba en la UNAM, pero que tenía larga amistad con el primero). Yo me sumé de manera un tanto accidental y todos juntos hicimos por lo menos dos viajes memorables, uno a Nueva York que, como bien precisa Marco Antonio Campos, ha merecido infinidad de historias e interpretaciones. Íbamos con el poeta Rubén Bonifaz Nuño a dictar conferencias a diversas universidades.

Carlos Montemayor se formó en la lectura de los clásicos griegos y latinos, fue un cercano amigo de Bonifaz Nuño, a quien yo conocía de más lejos a causa de mi edad. Fue poeta, traductor, novelista, ensayista, un hombre de letras cabal, en el más amplio sentido del término. Su formación académica y sus lecturas lo fueron gradualmente inclinando a los temas sociales. Dejó atrás Las llaves de Urgell, 1971 y escribió libros como Guerra en el Paraíso, 1977 y Las armas del alba, 2003. Su trabajo más reciente refleja sus sentimientos de corte político, su papel de intelectual crítico.

Sin dejar el griego y el latín, se acercó a las lenguas indígenas y pronto se convirtió en un formidable promotor. Como pocos, se adentró en un mundo desdeñado, donde fue un decidido defensor de los derechos de esos sectores marginales que carecen de apoyos oficiales de carne y hueso. Se concentró en la literatura de las diversas etnias y al mismo tiempo fue un intenso participante de la búsqueda de soluciones pacíficas con los movimientos guerrilleros de México.

Carlos, por fortuna y debido a su extremo talento y sensibilidad, obtuvo multitud de premios y reconocimientos, incluido el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de la Literatura y la Lingüística, entregado el año pasado. Era miembro de la Academia de la Lengua y de otras instituciones igualmente prestigiadas. A su ingreso a esta academia, recuerdo bien que le acompañé con otros amigos, los arriba citados. En una época solíamos reunirnos Bonifaz Nuño, Carlos y yo a comer y conversar. Más adelante las actividades nos separaron un tanto, pero no para impedir encuentros magníficos en la FIL de Guadalajara, en la de Minería o en algún otro escenario importante. La última vez que estuvimos juntos en un acto cultural, fue en la Fundación Sebastián, lugar donde se festejó la carrera artística del prestigiado barítono Roberto Bañuelas, por cierto maestro de canto de Carlos. Allí, mi querido amigo cantó arias alemanas y a mí me correspondió hablar del Bañuelas escritor. Esto fue el año pasado, si Carlos ya estaba enfermo, no se le notaba y él tampoco lo contaba a cualquiera. Imagino que sólo su familia estaba al tanto de sus males.

La muerte de Carlos Montemayor caló hondo y en todos los medios se dio la noticia como algo lamentable, las palabras de duelo se repitieron en boca de los mayores intelectuales del país. Yo, en lo personal, había sido advertido de la gravedad que reclamaba su cuerpo por Bernardo Ruiz, quien días más tarde me dio la pésima noticia de su fallecimiento. En estas mismas páginas hubo una correcta información sobre su vida y obras, y alguno como Rafael Cardona hizo notar su dolor personal. Recordó la histórica relación de amistad con Alí Chumacero, poeta de talento y amigo generoso. Cuando me dieron la noticia, ya había entregado a Crónica mi habitual colaboración, pero en ésta me sumo al sufrimiento de familiares y amigos. Lo echaremos de menos. Deja un enorme hueco que no es fácil llenar. Fue un intelectual de conducta intachable, dio a conocer sus ideas a través de pláticas, artículos y libros. Solía hablar de modo pausado, dejando claras sus ideas sobre el maltrato a los indígenas o la manera en que el narcotráfico ha penetrado a las instituciones. Fue, pues, un hombre comprometido.

Su apariencia era la de un hombre serio, incapaz de bromas. Todo lo contrario, solía contar chistes con agudeza y reír a carcajadas. Su fina ironía la practicaba con elegancia y distinción. Fue un caso único en las letras mexicanas. Es una pena que haya muerto prematuramente, con tareas importantes que llevar a cabo. No sólo las personas que he mencionado en esta afligida nota lo recordaremos por siempre, también aquellos seres frágiles y desprotegidos por los cuales trabajó con vigor: los indígenas mexicanos.

Texto: René Avilés Fabila
Diseño y edición: Miguel Borzelli Arenas

miércoles, 3 de marzo de 2010

¿Que 70 años no son nada?

René Avilés Fabila y María Luisa "la China" Mendoza ®Borzelli Photography

Los 70 de René Avilés Fabila.
Por Óscar Alarcón García

En punto de las 13 horas, afuera de la Capilla del Palacio de Minería, la gente comenzó a reunirse para entrar a lo que parecería una presentación más, afortunadamente no fue así. El motivo de la enorme fila se debió al homenaje que se le rindió al escritor René Avilés Fabila, quien cumplió 70 años de edad y 50 como escritor.

RAF hablando ante el auditorio que llenó la capilla del Palacio de Minería ®Borzelli Photography

Este domingo 28 de febrero de 2010, las actividades de la Feria del libro del Palacio llegaron a su fin. El marco fue el idóneo, la fila, como todos los días de la Feria, daba la vuelta hasta llegar al eje central Lázaro Cárdenas; la gente se encontraba muy emocionada por entrar. Esto llama la atención y contradice lo que muchas autoridades se han empeñado en pregonar: los mexicanos no leen. Si no lo hacen ¿cómo explicar que ésta sea la XXXI edición de la Feria? Y con una cantidad impresionante de gente —en algunas partes del Palacio no se podía caminar por los pasillos—para entrar al último día en el que, entre otros eventos, uno de los más relevantes fue el homenaje a Avilés Fabila.

RAF ®Borzelli Photography

La capilla pronto se llenó y hubo problemas en la logística de la entrada. Si ya de por sí la fila era larga para entrar a la Feria, la que había para entrar a la capilla era un poco menos que enorme, lo que nos llevaría a replantear la dinámica y los espacios de este tipo de eventos.

RAF en el local donde se promovían sus Obras Completas ®Borzelli Photography

Y es que no era para menos, la presencia de un periodista y escritor como René, convocó a mucha gente. Una vez que los problemas siguieron en la entrada, se cerró la puerta y Fernando Macotela comenzó con la presentación, en donde mencionó la labor de Avilés en el campo del periodismo, publicando en Excélsior, y además resaltando su trabajo como académico, no sólo en la UNAM, sino también en la UAM, de donde es profesor.

La capilla del Palacio de Minería estaba llena en el homenaje a RAF ®Borzelli Photography

Al lado de Avilés Fabila se encontraba la siempre sonriente María Luisa “la China” Mendoza, quien con su particular malabarismo verbal nos recordó los inicios del trabajo de René. Mendoza fue parte fundamental en aquellos años de combate en los que en México se peleaba en contra del sistema totalitario del PRI. Después de arrancar varias sonrisas al recordar la parte íntima de la vida de René, pues dijo que no sólo conoce a su esposa Rosario, sino también a varias de sus enamoradas, María Luisa dio fin a su presentación para cederle el micrófono al homenajeado.

RAF ®Borzelli Photography

René comenzó agradeciendo de manera particular a Macotela y a “la China”, y después de manera general a todos los asistentes, y a continuación comenzó a hablar de lo que él conoce: de política, periodismo y literatura.

RAF y los medios que se hicieron presentes en su homenaje ®Borzelli Photography

Como siempre, Avilés Fabila se declaró un crítico del poder, por ello, dijo, “me he ganado muchos enemigos, pero lo mismo critico al PAN, al PRD y al PRI”, y después añadió “no sólo crítico al partido en el poder, sino de todo aquel que ostente el poder”, lo que hizo que el público le aplaudiera, no sin antes señalar la maldición que alguna vez un diputado perredista le dijera: “ojalá y se muera su madre”.

De izquierda a derecha: Betty L. Zanolli Fabila, RAF y una amiga ®Borzelli Photography

René Avilés Fabila recordó sus inicios en la literatura —junto con José Agustín—, en sus años de juventud con la publicación de su primera novela Los Juegos; después dio paso a la plática de cómo nació El Bosque de los Prodigios, Tantadel, Memorias de un Comunista, Réquiem por un Suicida, hasta llegara a Recordanzas y Nuevas Recordanzas, título que “la China” Mendoza le celebró con anterioridad en su intervención.
Casi al finalizar, Avilés Fabila hizo alusión una vez más a su divorcio con algunas de las figuras de la literatura mexicana, —léase Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska— de quienes dijo “sentirse celoso” (sic), pues les han dado más Doctorados Honoris Causa que a él, “60 a cada uno de ellos en el mismo día” (sic), puntualizó René.

Óscar de la Borbolla y René Avilés Fabila ®Borzelli Photography

Antes de concluir, llegó un momento emotivo, pues “la China” Mendoza, le hizo ver a René que entre el público se encontraba Helena Paz Garro, a quien Avilés se refirió cariñosamente y el público la recibió con un fuerte aplauso.
Así dio fin el homenaje que la Feria de Minería le otorgó a uno de los más críticos escritores, y que sin embargo, está en espera de obtener su lugar en la literatura mexicana.

Rosario, su esposa y RAF ®Borzelli Photography